lunes, febrero 06, 2006

HALLAZGO DE BOSQUE Aextoxicon punctatum, Aextoxicaceae, FAMILIA ENDÉMICA MONOESPECÍFICA DE CHILE, EN EL CERRO CURAUMA, VALPARAÍSO


En prospección realizada el 20 de enero por un equipo del Jardín Botánico Nacional (Oscar Fernández, Jimmy Zepeda y el autor de este blog) al cerro Curauma, la mayor altura del sistema de acantilados Playa Ancha - Quintay, en la provincia de Valparaíso, se encontró un bosque de Olivillo de 6 ha. aproximadamente, la segunda superficie de bosque puro de la especie en la V Región, después del Cerro Sta. Inés en Pichidangui (límite de la IV y V regiones).

Fotog. Vista del dosel de copas, en la cima del Curauma
En este caso el Olivillo crece asociado a Chusquea quila (confirmar) como especie secundaria. El bosque se distribuye desde la cumbre hacia la ladera sureste, igual posición que el bosque de Santa Inés. Su estructura es de monte bajo (bosque secundario), los tocones de los árboles originales se observan cortados por el hombre y no hay evidencia de eliminación o daño por incendios forestales .
A partir de los tocones de 1 metro de diámetro se desarrollan renuevos de 20 a 50 cm de diámetro y 10 m de altura.

Aunque es denso, 1.500 a 2.000 arboles por ha, se puede caminar casi íntegramente, no hay sotobosque.

Es probable que este bosque tenga el mismo origen que los bosques relictos de Fray Jorge y Santa Inés, los tres crecen en la cumbre de cerros costeros y obtienen el agua necesaria para crecer en lomajes formando agrupacicones puras y continuas por el aporte de agua al suelo vía condensación de la humedad de las neblinas costeras en el dosel de copas y ramas, el cerro Curauma es notable por la presencia casi permanente de neblinas. La semejanza de este bosque con el de Santa Inés es significativa, posee la misma ubicación y exposición en el cerro que la que presenta el bosque de Santa Inés, consecuentemente todas las teorías que se han escrito para explicar la existencia del bosque de Fray Jorge y Santa Inés vale para este bosque de Curauma.

El cerro Curauma, es en realidad el lomaje del interfluvio de los esteros Curauma y Quintay que se disecta al mar en forma de acantilado, el lomaje sube hasta los 400 m antes de quebrarse al océano, dando el aspecto de cerro costero al mirarlo desde lejos. El cerro se puede observar claramente desde la península Curaumilla, playa Las Docas y desde la playa de Quintay. Lo abrupto de sus formas a impedido la construccion del camino costero que pretende unir Algarrobo y Valparaíso, lo cual a permitido preservar la pristinidad del lugar, que se ha visto impactada solo por incendios forestales. Afortunadamente el bosque de Olivillo no muestra signos de haber sido afectado por incendios, pero si evidencias de explotación maderera en el pasado.

La V región poseía solo dos formaciones importantes de OIivillo; Sta. Inés, y los bosques de Zapallar, identificados en el catastro del bosque nativo como única expresión de bosque tipo siempre verde de la V región, que alcanza a escasas 900 has, el 80% de los cuales corresponde al bosque de Zapallar formado por peumo (Cryptocaria alba, Lauraceae) y secundariamente olivillo en los fondos de quebrada, mas belloto del norte (Beilshmiedia miersii, Lauraceae). La particularidad de Santa Inés y Curauma es que el Olivillo crece puro ocupando lomajes en una región donde la precipitación media es apenas de 400 mm., esto gracias al aporte de las neblinas. El aporte de neblinas de zapallar no es suficinete para permitir el crecimiento de Olivillo en laderas, solo Peumo que puede prosperar en laderas con un poco menos de humedad. El resto del Olivillo regional crece como árboles aislados o pequeños grupos de 3 o 4 individuos en el fondo de casi todas las quebradas costeras con cursos de agua permanentes y poco intervenidas de la V región. Este hallazgo aumenta el valor del sitio prioritario de conservación de la biodiversidad Nº 13 Microcuenca estero Curauma, y es un nuevo antecedente a tener en cuenta para la protección íntegra del sistema de acantilados Playa Ancha - Quintay (Santuario de la Naturaleza o Sistema Nacional de Areas Silvestres Protegidas del Estado), únicos acantilados propiamente tales de la zona central de Chile y que poseen interesantes endemismos de hábitat y regionales. Apropiado lugar para proteger parte de los últimos refugios del bosque esclerófilo costero, una formación de flora notable, de endemismos muy profundos, relictos de flora arcaica que permitieron configurar esta zona como uno de los 25 hotspots de biodiversidad mas amenazados del mundo. (Myers, 2000).