domingo, junio 23, 2013

CONTAMINACIÓN POR LEÑA

La supuesta contaminación por el uso de leña en Temuco y otras ciudades del sur del país, es un error conceptual y antropológico muy grande. El uso de leña para calefacción y cocimiento de los alimentos acompaña al hombre desde el descubrimiento del fuego, por cierto en esos primeros tiempos el fuego de la leña se conservaba dentro de las cavernas, tipis, rukas, chozas o la habitación que fuere, sin que el humo hubiera causado algún tipo de enfermedad que haya marcado al hombre, o lo haya aguijoneado para que adaptara sus genes al humo.
El humo de madera no contamina, a lo mas produce tos al inhalarlo directamente, como un efecto pasajero. Lo que contamina realmente es el humo de los derivados del petróleo y eso debiera ser nuestra principal preocupación.
Tanto es así que si no fuera por el humo de la leña no habría vida sobre la tierra pues la quema de madera y en alguna medida las erupciones volcánicas, juegan un papel fundamental en el ciclo del nitrógeno. El suelo no posee nitrógeno, todo el nitrógeno del planeta proviene de la atmósfera y esta lo entrega al suelo a través de los rayos, en parte a través de la lluvia o es tomados por la fauna del suelo y pasado a las plantas como elemento fundamental de la estructura vegetal y a fin de que la atmosfera no pierda todo su nitrógeno por la fijación de este en el suelo y las plantas, este es devuelto a la atmósfera a través del humo de los grandes incendios forestales y la quema de materia verde en general.
Que los espíritus pobres y crepusculares se asustan de ver ciudades colmadas de nubes de humo de leña formando capas delgadas que avanzan por las calles, es un problema de ellos, pero por cierto caminar por estas calles llenas del aroma a leña quemada es una delicia que siempre espero experimentar.
Soy un Puconino que vive en el centro del país, donde el uso de leña es escaso, y siempre es una experiencia arrobadora bajarme del bus cuando viajo a Pucón y oler, aspirar ese intenso olor a leña quemada y ver esas lenguas de humo de leña sobre las casas y las calles brillando con la luz de las bombillas de luz o de la luna simplemente.