jueves, noviembre 19, 2009

Bungee

La descripción que hace Castaneda de como se mostraba el Nahual de Don Genaro, en el Libro "Relatos de Poder", dice: "Lo miré saltar de una rama. Al seguir su curso en una distancia de mas o menos veinticinco metros, mis ojos experimentaron una extravagante distorsión. No era que saltara por medio de la acción elástica de sus músculos; mas bien se delizaba por el aire, catapultado en parte por su formidable alarido, y jalado por unas vagas líneas emanadas del árbol, era como si el árbol lo chupara a través de esas líneas".
Cuando leí este párrafo dije ¡Esto es bungee!, es el tirón del elástico después de llegar al fondo. Al reflexionar en la idea, sentí que el bungee es como una metáfora del nacimiento. Nacer es el bungee más radical que puede experimentar el hombre. Cuando el niño decide el momento de nacer, se lanza sin instructor desde un mundo pequeño, acuoso, oscuro, de escaso movimiento, a otro inmenso, luminoso, de ruido y zamarreo,y antes que le corten el elástico que lo mantuvo con vida durante nueve meses, debe cambiar los organos de respiración, algo así como tirarse al vacío siendo un pez y terminar el salto como una persona.
El último día de vacaciones del 2001, terminó una larga lluvia, fui al lago y vi que se habían reiniciado los saltos de bungee - se está dando todo para tirarme - pensé y me decidí. Había una coreografía del sponsor que duro 20 minutos, enseguida se reiniciaron los saltos y rápidamente me puse en la fila. El encargado me hizo firmar un papel donde declaraba bajo juramento que no padecía enfermedades cardíacas, diabetes, obesidad ni várices, no padecía epilepsia, vértigo, ni enfermedades mentales, no estaba borracho ni drogado, me hizo pesarme, pregunté para que, me respondió que para ver la necesidad de cambiar el elástico. Pregunté también por la altura; 50 metros. Mientras esperaba, se acercó un fotógrafo a ofrecerme tres fotos por 9 mil pesos, acepté una por 3 luquitas en el momento de saltar.
Entré a la lona, un ayudante me puso el arnés y el mosquetón donde se engancha el elástico, esperamos que bajara la jaulacon el instructor, sentí que la gente empezaba a mirarme, al tocar el suelo, el instructor caminó hacia mi, me preguntó el nombre y me pidió subir a la jaula. En seguida me indicó que no debía hacer nada que el no me ordenara, mientras me ubicaba en un extremo de la jaula y cerraba el paso con una cinta gruesa. Chequearon todo el equipo, arneses, mosquetones, posición del elástico a viva voz y dio la orden de mepezar a subir.

- ¿Te has tirado antes?
- No.
- ¿tienes la boca seca?
- Si, respondí - es el sabor metálico de la adrenalina que empieza a subir, me dijo el instructor.
- mira el paisaje mientras subimos.
Al voltear hacia los lados, mas bien vi que la playa, la peninsula y el pueblo me observaban a mi, y comenzé a sentir oleadas de miedo y la convicción que tirarme era una soberana estupidez, desee estar en tierra de mirón. Recordé los escritos de Castaneda y le pedí a mi muerte, con la mano izquierda cerrada, que me protegiera y me ayudara a enfrentar el salto. Los últimos metros de subida me parecieron exagerados, las personas se veían muy pequeñas, me pareció mas alto desde arriba que mirando desde abajo.
El instructor me indicó con voz fuerte: No debes tirarte de cabeza ni parado, hazlo soltando las manos y dejándote caer hacia el vacío como si te dejaras caer de guata en una piscina, luego sacó la cinta y me ordenó pararme en el borde. Antes de hacerlo miré hacia abajo, ví la profundidad de la caída, la gente diminuta, sentí una oleada de pánico, por un momento sentí que no sería capaz de saltar, luego pensé en lo férrea que había sido mi decisión los dias anteriores, por mi cabeza pasó la decepción y el arrepentimiento del día siguiente, tuve miedo al ridículo, me sentí decepcionado por una sensación muy fuerte de cobardía ante el riesgo, algo que nunca experimento, mientras el instructor repetía todo muy fuertemente y me conminaba a lanzarme, como si supiera lo que pasaba por mi cabeza, no recuerdo bien lo que decía pero pero era algo así como ¡tu puedes Pato, tu puedes!, su cara muy expresiva me asustó un poco. Si era seguro y en definitiva solo un juego, ¿por que esa expresión?, la estrategia debía ser al revés pensé, darle confianza al saltador, hablarle con voz suave, confiada. Corté abruptamente todos estos pensamientos y me dije mentalmente con fuerza ¡voy a hacer caso a todo lo que me diga este compadre y me tiraré cuando el me ordene!, el sentimiento era de entregarme al salto en la confianza que todo estaba en orden y que el instrucctor quería que yo sintiera la adrenalina no la muerte. Con una mano me levantó la cabeza y me gritó; ¡ya Pato cuando yo cuente hasta tres te tiras, con confianza, con ganas y grita fuerte! y apuntándo simultáneamente con la otra manó hacia abajo, conto:...uno.....dos.....tres, pasó un cuarto de segundo y solte mis dos manos, mantuve cerrados los ojos un octavo de segundo, los abrí y sentí la fuerza de gravedad como si me chupara hacia la tierra, haciéndome soltar el grito mas fuerte que he dado en mucho tiempo.

No puedo recordar si llegue de guata o de espaldas abajo,luego el segundo tirón hacia arriba y una nueva caída en que sentí nuevamente la fuerza de gravedad, pero aminorada, una especie de Bungee chico,en ese momento sentí las exclamaciones de la gente y me entregue al gusto de caer con un grito menor. Luego de un balanceo ridículo me dejé colgar con las manos y las piernas hacia atrás, mientras comenzaban a bajar la jaula.
Al tocar el suelo sentía una rara mezcla de relajación y un leve temblor del cuerpo, quizás por el torrente de adrenalina que solté en las venas. Se acercó un tipo con un micrófono a hacerme algunas preguntas para el público; ¿como estuvo el salto?, ¿como te sientes?, ¿sentiste la adrenalina?, etc., me regalaron una polera del auspiciador y me fui a tirarme en mi toalla y sacarme el buzo

viernes, agosto 14, 2009

HALLAZGO MIERSIA CORNUTA PHIL.

En la primavera del año 2006, Oscar Fernandez (Depto. Horticultura Jardín Botánico Nacional, Viña del Mar), encuentra una Miersia muy rara con cachos en la base del fruto creciendo en las orillas de la Laguna Linneo del Jardín Botánico, tan rara que pensamos se trataba de un individuo mutante. Por supuesto los cachos en la base nos recordaba a Miersia cornuta, pero nada tan bizarro como eso podía ser las mas enigmática de las Miersias de Chile. Subimos la información al sitio web de plantas amenazadas de la V región como una rareza.

El 2009 la bióloga Inelia Loreto termina su doctorado, con una tesis sobre taxonomía de los géneros endémicos Chilenos de la familia austroamericana Gilliesiaceae, observa las fotos de esta Miersia con cachos en la base del fruto y sospecha que pudiera tratarse de la enigmática especie de Philippi. Sin embargo nosotros dudábamos que cornuta haya aparecido en el Jardín Botánico, cuando la única colecta de Philippi fue en la Cuesta de El Melón 70 km al nororiente del Jardín Botánico.

El 9 de agosto del 2009 fui a la cuesta de el Melón, a buscar Miersias con la secreta esperanza de encontrar cornuta, revisé la ladera norte de la cuesta sin éxito, llegué a la cumbre y me adentre por un camino que siempre usaban los profesores de Ingeniería Forestal de la U. de Chile para enseñar las plantas del bosque escleróficlo costero, caminé 200 metros encontrando M. chilensis típica cuando de pronto veo una Mersia rara de flores pequeñas a mi derecha, me acerco, y no daba crédito a lo que veían mis ojos, era la misma rarísima Miersia del Jardín Botánico, un grito de júbilo recorrió toda la ladera sur de la cuesta, mezclada con las detonaciones de la Mina de cobre El Soldado unos kilómetros mas al sureste.



Fig.1. Detalle flor Miersia cornuta Phil.
Estaba comprobado, no cabía duda esta Miersia con cachos en la base del fruto del Jardín Botánico y de la Cuesta El Melon, era la enigmática Miersia cornuta.

El dia 13 de agosto visité la cuesta con Inelia Loreto y encontramos otras dos localidades con numerosos individuos creciendo en un hábitat distinto de la primera localidad encontrad el 9 de agosto.

El 17 agosto M. Teresa Eyzaguirre (Fundación R. A. Philippi), me informa textual: "Miersia cornuta: La encontré hace 2 años ahí donde tú dices, en la quebrada de Pucalán en id ambiente que tú mencionas, y también en la cuesta El Melón. No lo he publicado. Tenemos muestras en nuestro herbario."

Pucalán es una quebrada que nace al sur poniente de la Cuesta El Melón desembocando al mar cerca de Puchuncaví, consecuentemente se cumple la sospecha que la especie crece a lo menos en todo el cordon que va desde la cuesta de El Melón hasta el cerro Mauco, con algunas poblaciones costeras hasta el jardín Botánico Nacional. Claramente esta especie es un endemismo de la cordillera El Melón.

Detalles de la descripción de la especie serán publicados por Inelia como parte de su tesis de doctorado.

sábado, mayo 23, 2009

ASCENSO AL VOLCAN VILLARRICA

21 de diciembre 2008

12:00 fui a la cancha de aviación de Pucón a fotografiar orquídeas nativas, que crecen al borde del camino internacional, cientos de turistas cuicos pasaban en sus Van mirando un tipo tirado en la berma fotografiando plantas insignificantes…..orquídeas.

Luego tomé un bus que me dejó en el puente del río Turbio, al otro lado del puente hay un pequeño monolito al padre Francisco Valdés Subercaseaux, el casó a mis padres hace 54 años y me bautizó a mi y aunque ahora soy agnóstico, si creo que hay gente santa y estoy seguro que Fray Francisco es uno de ellos. Me senté tras el monolito a comer mi cocaví y le pedí que los alimentos nutrieran mi cuerpo para el ascenso de mañana al volcán Villarrica (2.847 msnm). Puse las orquídeas colectadas para semilla a modo de ofrenda y pedí por su conservación y conocimiento, continué caminando 6 o 7 km por el camino hacia Curarrehue, viendo cientos de orquídeas, entre ellas una especie nueva, quizás perdida cientos de años en la numerosa sinonimia del género en Chile.

Entre Eucaliptus vi el volcán tras los cerros de “El Cerdúo” y el nacimiento del río Turbio y fotografié el crater, divagando en el impacto que producirían en mi sitio Flickr, a los pocos minutos aparecerían las típicas perogrulladas ¡Amazing!, ¡Awesome!¡Good shot! y ¡Gorgeus! Que nunca he sabido que mierda significa.

De vuelta en Pucón llamé a un Guardaparque de CONAF, el Forest Service Chilensis, donde trabajo, pidiéndole me llevará al volcán en su visita de rutina y le pedí, care’ palo, me prestara el equipo de ascenso, el guarda buena tela, me aperó completamente con casco, piolet, crampones, polainas, guantes, una parka y gafas, luego arrendé un par de zapatos de nieve en $ 2000 (3,9 US$), y OK, subiría el volcán Villarrica por dos lucas…..

22 de diciembre 2008;

A las 6:45 estaba en la oficina de CONAF, en ese momento me di cuenta que no llevaba la cámara fotográfica, patié la perra unos segundos, incluso pensé una milésima de segundo en suspender el viaje, pero después me mentalicé y me dije: olvídalo y disfruta el viaje, mi inconsciente me había jugado una mala pasada por estar divagando en el impacto de mis fotos en Flickr. A las 7:00 AM estábamos en la base de los andariveles. Un compadre contratado por CONAF para controlar las empresas de ecoturismo que suben al volcán, me enseñó como usar el piolet “siempre hacia la ladera del volcán, tomándolo de arriba (no del mango) con la punta hacia atrás, de manera que en caso de caida uno pueda enterrar en piolet en el hielo con una mano y tomando el mango con la otra”, luego aprendí a ponerme las polainas, los camprones (no sabía absolutamente nada) y sobre los blujean me puse unos pantalones de Trekking chinos que compré en $ 10000 en un almacén de oulet de Pucón.

OK, puesto el equipo inicié la subida solo, a los pocos minutos ya estaba respirando muy rápido, miré hacia atrás y vi una pareja de gringos a 200 metros que subían tras de mi lento pero constante, en el cerro yo camino rápido y paro a descansar bien seguido y veía como se me acercaban inexorablemente, hasta que al fin estaban al lado mío y me pasaron diciendo ¡hello!...hello les respondí mientras miraba el crater pensando: ¿Cómo llegaré arriba si en los primeros 300 metros un par de gringos me pasan como si estuvieran paseando por el parque?. Llegué al final de los andariveles, donde empieza la nieve en verano, me senté a ponerme los crampones tratando de recordar la instrucción del amigo, al ver la nieve y el hielo me reconforté y me sentí mejor.

Me puse tras una cordada de Brasileños, para irme a la “cochiguagua” pegado a la cordada en la subida, pero el guia notó mi presencia de “subidor solitario” y me dijo ¡pase adelante!.

Empecé a subir solo siguiendo las huellas. Cada cordada lleva un uniforme distinto que identifica a la empresa, de manera que es muy fácil identificar a los que suben solos, yo iba con un polar gris, los pantalones de trekking chinos verde muy oscuro, polainas azules, casco rojo, gafas azules, igual me sentía su resto bakán. Delante iban dos cordadas, rápidamente alcancé la de mas abajo (uniforme amarillo) en el sector de la gruta y la pasé acortando camino entre el zigzag de la cordada, los guías me miraban como diciendo ¡y este huevón de adonde salió!, llegué lentamente a la Piguinera, un pequeño afloramiento rocoso antes de empezar el Plateau, donde alcancé a la primera cordada, peto azul y pantalones negros, que terminaban su descanso, todas y todas bakanes, de muy buen estado físico, todo el mundo comiendo galletas y chocolates y tomando agua, sin embargo dos gringos tenían calambres y una mina temblaba de hipotermia su pololo la sobaba y hacía friegas, no le vi buen pronóstico, yo me sentía muy bien no tenia dolores, ni frío, ni calor, jamás me puse la parka que la lleve colgando de la mochila todo el camino.

Un guía se acercó y me dijo “hola de donde vienes”, de Viña del Mar, trabajo en el Jardín Botánico, seguramente le llamó la atención que un compadre el doble de edad que el 99% de los 120 que subieron el volcán ese día (solo vi un par de mi edad que subía cuando yo iba bajando) y además Chileno, por que en realidad solo vi un Chileno, lo descubrí pues un guía le gritó, ¡vamos Chile!, probablemente habían un par mas pero en general los chilenos brillan por su ausencia. Pensé que muchos colegas de CONAF, entidad administradora de los Parques Nacionales de Chile, habrían subido, pero los guardas me dijeron que no lo hacen, recordaban a un guardaparque de Torres del Paine que subió hace un tiempo atrás y nada mas, ¡plop!. Los guardaparques por supuesto, son extraordinarios montañistas, ellos controlan a los guías y son los que rescatan a los perdidos y accidentados, labor no siempre reconocida en los medios.

Las primera cordada, peto azul, reinició la marcha desde la pinguinera, me metí en la línea, iba en 8° lugar empezando el “Plateau”, las mas larga y cansadora parte de la ascensión, comencé a quedarme atrás y corte la continuidad de la cordada, de pronto el guía que iba en la punta me vio y me grito: ¡ el que va solo que salga al lado del sendero para dar paso a los que PAGARON!, me cagué la onda unos segundos, pero después entendí que no era correcto ni amable meterse entre las cordadas, dejé pasar dos cordadas y caminé solo tras la segunda, atrás venían mas de 70 personas en varias cordadas. Arriba hacia la zona de la “colada” aparecieron dos jóvenes bajando en tablas de snowboard en el hielo, habían subido amaneciendo antes de que subiera la primera cordada.

Me producía mas cansancio mirar las cordadas que subían tras de mi y me descansaba ver los iban delante de mi posición. Lentamente empecé a pasar nuevamente los grupos acortando los zigzag, ahora guías me miraban, como diciendo “putas el compadre bueno pal cerro”, a mis 54 años tengo mi corazón intacto, recupero los latidos en muy corto tiempo y la voluntad la tengo intacta, no sufro de vértigo, pero mis piernas son delgadas y tengo quebrado el peroné de la pierna derecha lo cual me hizo perder musculatura en esa pierna, a veces me tiemblan ambas cuando camino en los cerros, para mover apenas 62 kilos de peso que tengo, por eso sentía una sana alegría por mi estado físico cuando pasaba los grupos de jóvenes israelitas y brasileños y europeos.

El paisaje hacia el sur no era espectacular, el cielo no estaba claro y solo destacaba el volcán Llaima, sin embargo la falda del volcán recortada contre el cielo y el horizonte era de una belleza extraordinaria.

Lentamente nos acercábamos a la colada, una zona de afloramientos rocosos que bajan desde el cráter y donde se producen desprendimientos de hielo y nieve cada cierto tiempo. Las fumarolas del volcán y vapor de agua se veían muy cerca bajando desde el cráter. En el hielo se veían pequeños penitentes en posición horizontal o en el mismo sentido de la pendiente, a lo lejos se veía un pequeño grupo de piedras donde descansaba la primera cordada, al poco rato los alcanzamos, le pregunté al guía el nombre de ese lugar, no tenía, y nos lanzamos al último tramo, la colada se veía a la izquierda nuestra había nieve polvo de una pequeña nevada dos días atrás, luego pasamos por encima de la colada subiendo entre piedras y nieve, de pronto sentimos unos gritos miramos hacia abajo y un israelita bajaba echando puteadas contra una persona a quien le tiró un par de combos, se acercó alguien a detenerlo sin éxito, el Israelita lanzó el piolet al piso y un guía lo tomo por la espalda y lo aseguró en el suelo donde estuvo así un rato, los guías se decían entre ellos “un Yala (nombre con que los guías conocen a los israelitas) se agarró a combos con el pelao”. Se acabó el show del Yala y sentimos las primeras olores asufrados que llegaban en oleadas por el cambio de viento, de pronto la primera cordada se perdía en el humo de color café-rojizo-amarillo, algunas jóvenes mujeres isrealitas se detuvieron sintiéndose ahogadas. Tengo problemas con mi tabique nasal izquierdo y también sentí temor de sentirme ahogado, luego recordé que algunos curanderos usan el asufre para sanar enfermedades y comencé a aspirar como remedio las oleadas, pasé a las mujeres entre piedras y hielo a menos de 100 metros del borde del cráter, en un momento pisé el hielo sin enterrar el crampón en una franja de hielo puro y 60 grados de pendiente, y al pasar el pie siguiente resbalé y comencé a caer vertiginosamente por la pendiente, llevaba el piolet bien tomado como me enseñó el control de CONAF, pero mi brazo iba en otra posición lo giré por encima de mi hacia la izquierda y logré enterrarlo en el hielo tal como me habían enseñado en caso de caída, sentí que había bajado unos 50 metros pero solo fueron 20 o 25, enseguida llegó corriendo un guía a auxiliarme y de pasada me dijo “you lost your sunglasses”, pensando que yo era Yala, -si ya caché- le conteste, miré hacia abajo y los lentes de nieve iban 100 metros mas abajo bajando en grandes volteretas, “sin lentes se le va a complicar la cosa”, me dijo el guía. No tenía nada roto y ascendí hasta alcanzar el sendero nuevamente, en 5 minutos hice la cumbre.

La primera y segunda cordada descanzaba sentados en las rocas de espaldas al cráter, otros de pié, avancé entre ellos, miré el vapor del cráter, y el volcán en todo su esplendor, me lleve las manos a la cara y lloré un poco sin que nadie se diera cuenta, agradecí a mi protector interno, me sentía muy feliz, agradecía a mis piernas que me llevaron a esas alturas, de pronto los guías se acercaban felicitando a las cordadas, los isrealitas no se inmutaban, mas bien hacían gestos como diciendo “no estoy ni ahí”, el guía que me reto después de la pinguinera, me reconoció y con un ánimo nuevo me felicitó dándome la mano, yo le agradecí también.

Caminé por el borde del cráter, no se veía la lava hacia abajo, pues el aire frío de la nevada de hace dos días condensaba la humedad inmediatamente al entrar al cráter de forma que este se veía como un geiser, de todo el diámetro cráter emergía vapor de agua condensada mezclada con los vapores sulfurosos, igual se veía fantástico. Busque un gringo con maquina fotográfica y con cara de shilenito pedigueño le dije, “please mister can you take me a photograph, because y lost my camera, and after that you send me by e-mail”….”my camera is full” me respondió el muy cagón. Busque un Yala con cara de buena onda, le dije lo mismo y me respondió…..I don’t have e-mail…..¿queeee, pensé? Ok le respondí con una expresión de “gracias conchetumadre”.

Los guias esperaron 5 minutos y empezaron a llamar las cordadas, chicas israelitas se sacaban fotos con pancartas en hebreo, algunas pancartas volaban, los guias las retaban diciendo que la falda del volcán estaba llena de papeles por la mala costumbre esa, pero no hacían caso.

Comenzamos a bajar, llegué al lugar de la pelea, las cordadas descansaban, algunos guías me hablaron pues ya se habían pasado el dato que yo era de CONAF, me hablaban casi como un colega pues sabían que había subido solo sin tener experiencia en hielo, los guardas de CONAF se lo comentaron a algunos guías por radio cuando se inició el ascenso.

Un guía me dijo que podía volver tirándome sentado por todo el Plateau, dije que no, ya me había salvado de una y no quería mandarme el último condoro. Mientras bajaba aún subían 30 o 40 personas. Salí del sendero y vi en el hielo un pequeño hoyito de 5 cm de diámetro y 2 cm de profundidad en cuyo centro descansaba en paz una polilla, luego mas y mas hoyos desperdigados por la falda, cada uno con su difunta, pequeñas tumbas de polillas abiertas al cielo cada 20 o 30 metros, un auténtico parque del recuerdo de Himenópteros en plena falda del volcán Villarrica, con una vista espectacular al lago, al volcán Llaima y el lago Colico, que ya se quisieran las familias que les gusta hacer ostentación post mortem, después supe que este cementerio es conocido por pájaros que vuelan hasta la falda a hartarse de polillas, como quien saca canapés del refrigerador, ¿Por qué las polillas van a morir alli?, ¿tendrán su vuelo nupcial en esas maravillosas faldas para luego morir con la sonrisa eterna del frío?.

Seguí bajando y al mirar mis guantes negros les veía una especie de áurea azul eléctrico, también el mango metálico del piolet emitía destellos ultravioletas que duraban una centésima de segundo, sabía que eran los primeros efectos de caminar casi dos horas en el hielo sin gafas. Un poco mas abajo me lancé sentado por la pendiente, se forma una capa de hielo bajo el poto de manera que uno va como sentado en una silla de hielo, cero problema.

Ya en Pucón a las 5 de la tarde me tendí un momento en la cama, cerré los ojos y al abrirlos sentí un dolor agudo, sentía como arena caliente en los ojos, me dolía abrirlos, cerrarlos, mirar la luz, todo, estuve botado en la cama sin atinar a nada con ganas de vomitar, al fin terminé en la posta de Pucón donde me controlaron el dolor, debí pagar 13 mil pesos al hospital, gastar otros $ 26000 en gotas y remedios, en farmacias coludidas, comprar los lentes que me prestó el guardaparque de CONAF, afortunadamente eran de seguridad muy baratos, en fin, gasté $ 40000 pesos en todo, cuando esperaba subir por dos lucas. Igual feliz.

domingo, febrero 22, 2009

EL ENIGMA DE CHLORAEA GAVILU LINDL.

La primera acepción a Chloraea gavilu fue hecha por Lindley (1827), a partir de un dibujo de Feuillée;

Dice Lindley “Esta es extraordinariamente parecida a la última (1 C. disoides) con la cual es ciertamente posible que no hayan diferencias; yo sin embargo no he visto especímenes para estar completamente de acuerdo con los dibujos de Feuillée, pero pienso que es necesario separarla de C. disoides, hasta que algo nuevo haya sido averiguado, y tengo un limite que agregar, que los fundamentos sobre los cuales formo mi opinión son demasiado vagos para ser dignos de ser particularizados”.

Esta claro que para Lindley es una especie problemática (ver signo de interrogación antes del nombre).

Adicionalmente es necesario indicar que en la actualidad no hay ninguna especie parecida a C. disoides, que no sea Chloraea picta descrita años después por Philippi.

Mas tarde en 1840, Lindley, en una nueva revisión del género, se desdice de lo escrito en 1827, y expresa: este género es ahora mejor delimitado que cuando lo publiqué por primera vez en 1827. Los descubrimientos de Mr. Poeppig y las oportunidades que he tenido de examinar material vivo han mostrado que una parte de mis Chloraeas propiamente forman un nuevo género y que Asarca como yo originalmente definí puede ser unido en Chloraea”.

Pues bien, en su revisión de 1840 Lindley elimina a Chloraea gavilu, y es correcto que lo haya hecho pues ya en su revisión de 1827 considera a C. gavilu especie dusosa.

Esta es la razón por la cual mas tarde Kraenzlin (1904) y Reiche (1910) no hacen la mas mínima mención a Chloraea gavilu en sus revisiones, salvo Reiche que pasa a la sinonimia de C. lindleyi a Epipactis gavilu de Feuillée, pero sin indicar a cual dibujo de Feuillée se refiere ¿Feuillée II t.20 o t.18?. (la supuesta gavilu es el dibujo 18 de Feuillée)

Maevia Correa, rehabilita a Chloraea gavilu como quien saca un conejo de un sombrero y describe una planta de perigonio amarillo, labelo trilobulado, recorrido por laminillas falcadas escasas, petalos papilosos en la base. ¿En que se basa Correa para describir C. gavilu con estas características?, ni Lindley pudo ver material verde de esta especie, lo único que tuvo a la vista fue un dibujo de Feuillée hecho en enero o febrero de 1709 (cuando este notable botánico Marsellés pasó por Chile), es decir ¡118 años antes de que Lindley hiciera la primera publicación de la especie en 1827! (Feuillée fue un botánico pre lineano). Consecuentemente la descripción de M. Correa es antojadiza.

¿Cual es el nombre correcto de la actual “gavilu”?, creo que se trata de Chloraea lindleyi Poepp. , esta especie ha tenido una historia bien movida, fue sinonimizada con C. crispa por Kraenzlin, mas tarde rehabilitada por Reiche, quien dice:

45. C. LINDLEYI Poepp. Fragm. Syn. Plant. Phan. 1833 pj. 16 (sec. Krzl. synonyma cum C. crispa

Lindl. l. c. pj. 130; Epipactis gavilu Feuillée).

(Diagnosis sec. Poeppig): Spica pauciflora. Sepalis lateralibus oblongo-lanceolatis apice incrassatis.

Petalis ovalibus obtusissimis. Labello trifido lobo terminali subrotundo dentato nudo; setis labelli baseos paucis seriatis.—Perigonium sulphureum.—Specimen non suppetit.

(Traduccion): Espiga de pocas flores. Sépalos laterales oblongos lanceolados con el ápice engrosado.

Pétalos aovados, obtusos. Labelo trilobulado con el lóbulo mediano obtuso dentado, sin papilas; el disco cerca de la base con pocas papilas agudas. —El perigonio de color de azufre; por lo tanto la C. Lindleyi nada tiene que ver con C. crispa Lindl. (refiriéndose a la sinonimia propuesta por Kraenzlin)-- Muestras orijinales faltan en el Museo Nacional.

Provincia de Valparaiso (Concon); de Maule (Constitucion). Octubre.

Esta especie coincide íntegramente con lo que actualmente conocemos por C. gavilu y la distribución propuesta también. Reiche indica a Concón como localidad importante de la provincia de Valparaíso, lo cual es efectivo hasta el día de hoy pues la población del cerro Mauco ubicado frente a Concon es la mas grande de esta especie en la región.

Chloraea lindleyi Poepp.:

martes, febrero 17, 2009

VICARIANZA EN ARAUCARIA ARAUCANA

Las poblaciones naturales de Araucaria en Chile tienen claramente dos poblaciones morfológicamente distintas, que crecen geográficamente separadas, constituyendo un claro proceso de vicarianza.
Las araucarias de la Cordillera de Nahuelbuta poseen una copa pequeña con forma de copa de beber, poco profundas en el sentido vertical, abarcando solo un 10% de la altura total del árbol en la mayoría de los individuos. Los árboles son de pocas ramas y estas perpendiculares en la inserción al tronco, luego giran hacia arriba siendo siempre mas largas las exteriores que las interiores, otorgando la típica forma de una copa de beber ancha y poco profunda, los internudos de los verticilos de ramas son muy cercanos o no existen, el ápice de la copa es notablemente recto o ligeramente obtuso, y el tamaño general del árbol es menor que la Araucaria de la cordillera de los andes.
La Araucaria de la cordillera de los andes, en cambio, es un árbol de copa profunda, que abarca en la mayoría de los casos un tercio de la altura total de los árboles y en forma común el 50% o mas de la altura total abarcando hasta el 100% de la altura del árbol en los individuos juveniles. Las ramas son numerosas, perpendiculares en las cercanías de la inserción al tronco pero luego cuelgan y nuevamente giran en sentido vertical similar al crecimiento de las ramas del cactus Echinopsis litoralis, esta estructura de copa es similar a un paragua y consecuentemente las Araucarias andinas se les puede nombrar de esa forma. La araucaria andina posee los internudos de los verticilos de ramas, muy separados y las ramas basales se mantienen, en las araucarias jóvenes, vivas lo que permite que la copa abarque gran parte del fuste. Cuando senescentes pierden gran parte de las ramas del fuste y tienden a parecerse a las de Nahuelbuta, sin embargo siempre mantienen la forma redonda de la parte superior de la copa, como el segmento de una circunferencia cuyo radio es la mitad del tamaño total del fuste, por el contrario la araucaria de Nahuelbuta, como se indicó mas atrás, posee la parte superiores de la copa recta o levemente circular como el segmento de una circunferencia de radio varias veces mayor que el tamaño total del fuste. Por supuesto hay excepciones a la regla.

Foto 1: Araucaria de Nahuelbuta


Foto 2: Araucaria araucana de Nahuelbuta, formas típicas.
Foto 3: Araucaria de Nahuelbuta


Foto 4: Araucaria araucana de la cordillerea de Los Andes (Puesco, interior Pucón).




Foto 5: Araucaria araucana de la cordillerea de Los Andes (Puesco, interior Pucón).

Foto 6: Araucaria araucana. Tolhuaca.


Las diferencias morfológicas se observan ya en los individuos juveniles de ambas cordilleras cuando apenas miden un par de metros, los árboles de Nahuelbuta, desde los primeros años de vida, presentan pocas ramas, derechas y giradas hacia arriba y los internudos de los verticilos son muy cortos, en cambio las de los andes poseen desde sus primeros años mayor número de ramas que abarcan todo el fuste de árbol, colgantes y con largos internados de los verticilos.


Foto 7: Individuos juvenilesde Araucaria araucana de la cordillera de los Andes (Puesco, interior Pucón)
Foto 8: Individuos juvenilesde Araucaria araucana de Nahuelbuta.

También es notoria la diferencia en la forma de los “Choros” que son las placas que se forman en la corteza de los individuos adultos. En la especie andina los choros son en su mayoría exagonales y profundamente marcados, sin embargo en la especie de Nahuelbuta los choros tienden a ser cuadrados o rectangulares y poco notorios.
Sin embargo una de las diferencias mas notables es la capacidad de regenerar vegetativamente que posee la Araucaria de Nahuelbuta, (Schilling y Donoso, 1976), esta capacidad se debe a la existencia de células indiferenciadas en el cambium que permiten la formación de yemas adventicias que dan origen a hojas, ramas o raíces según sea la necesidad biológica, característica notable muy escasa en Coníferas que la Araucaria andina no posee. Es notable que los mayores ejemplares de Araucarias conocidas de Nahuelbuta son individuos de dos y tres vástagos originados por regeneración vegetativa.
Por cierto las diferencias entre ambas Araucarias son tan notorias que basta observar la fotografía de una araucaria cualquiera incluso de cultivo para saber si es “andina” o “nahuelbuta”. Incluso la iconografía da cuenta de ello, el ícono de Parques Nacionales de los mapas ruteros es una claramente una Araucaria andina, pero el ícono de la conseción “Ruta de la Araucanía” es una Araucaria de Nahuelbuta.
Ya C. Gay (1854) hacía notar esta diferencia en el ramaje, cuando en la descripción de la especie escribe: Ramas derechas, horizontales (Nahuelbuta, anotación mía), a veces pendientes (Los Andes, anotación mía)
Diferencias mucho menores en especies vicariantes han dado pábulo a la creación de especie distintas como son los casos de Beilshmiedia miersii y B. berteroana, o Nothofagus obliqua y Nothofagus macrocarpa las dos especies vicariantes de ambas cordilleras, con diferencias morfológicas menos notorias que las observadas para ambas Araucarias y que sin embargo fueron clasificadas como especies distintas, o en especies herbáceas que reflejan claramente procesos de especiación separados por aislación geografica a partir de ancestros comunes como son los casos de Chloraea picta y Chloraea disoides (Orchidaceae), Chloraea galeata y Chloraea suaveolens por nombrar algunos casos notorios de vicarianza entre costa y cordillera.
Desde el punto de vista evolutivo, la Araucaria de Chile, debió especiar en la cordillera de Nahuelbuta para luego migrar a la cordillera de Los Andes recién iniciado el solevantamiento de ésta y produciéndose la diferenciación por la aislación geográfica causada en las glaciaciones post levantamiento del macizo andino. La cordillera de Nahuelbuta forma parte de la cordillera de la costa que posee a lo menos 200 millones de años coincidiendo con el origen del género a inicios del Mesozoico. En esa época la cordillera de la costa era la única superficie de tierra emergida del conosur de América al inicio de la separación de Gondwana, por decirlo gráficamente la cordillera de la costa tenia océano al este y oeste, esta es la razón por la cual es posible encontrar amonites a 4000 msnm en la cordillera de los Andes y no en la cordillera de la costa. Las estimaciones de la emergencia de la cordillera de los andes varían entre 30 y 1 millón de años.
Varios han sido los trabajos que han estudiado las diferencias genéticas entre las araucarias andinas y costeras, Bekkesy et al. (2002) buscaron variación genética usando RAPDs, no encontrando diferencias genéticas entre las poblaciones geográficamente separadas (cordillera de Nahuelbuta, cordillera de los Andes y Argentina), estas poblaciones explicaron solo el 1,77% de la variación detectada, sin embargo una de las dos poblaciones mas distintas, resultó ser la de Villa Las Araucarias población disyunta perteneciente al grupo de las costeras.
Rafii and Dodd’s (1998) encontraron distinciones este – oeste en A. araucana investigando variación genética mediante el uso de terpenos, sin embargo Bekkesy discute los resultados obtenidos por Rafii & Dodd pues el uso de terpenos es bueno para detectar diferencias producidas por distintos hábitats de crecimiento entre las poblaciones costeras y andinas en particular si hay diferencias en la precipitación anual. Asi mismo Bekkesy critica los resultados de Delmastro & Donoso (1980) quienes a partir de los resultados de Raffi & Dodd’s hacen una predicción de divergencia racial y diferenciación genética entre las poblaciones costeras, las andinas y las argentinas. No obstante lo anterior, hoy día es sabido que las diferencias genéticas de las especies no tienen correlación con las diferencias morfológicas, es decir hay plantas que teniendo un genoma y cariotipo similar son muy distintas morfológicamente y al revés especies que teniendo genomas y cariotipos notablemente distintos son muy parecidas morfológicamente.
Hasta antes del advenimiento de los estudios de ADN, las especies vegetales se clasificaban por sus atributos morfológicos, es decir nuestras especies eran, y lo son hasta el día de hoy, “especies morfológicas”, actualmente hay una tendencia a definir especies genéticas sin embargo los resultados no son halagüeños pues no hay una correlación clara entre las formas de los individuos y su información genética. Consecuentemente, es posible, desde el punto de vista del conocimiento científico clasificar las araucarias costeras y andinas como especies distintas a partir de sus diferencias morfológicas asociadas a su diferente distribución geográfica.
En relación al nombre de la especie, desde un punto de vista de prioridad y evolutivo el nombre Araucaria araucana debiera ser para la especie de Nahuelbuta, sin embargo esto generaría mucha oposición en la opinión publica, por ser la araucaria andina una especie vegetal con profundas huellas culturales y consecuentemente esta debiera conservar el nombre Araucaria araucana y el nombre de la especie de Nahuelbuta se debería dilucidar siguiendo el código de nomenclatura botánica.
No hay tipos depositados por Molina de las especies descritas en su Saggio, de manera que será necesario ver donde fueron colectados los tipos de la sinonimia actual (sin incluir los nombres ilegales o superfluos), y si alguno de ellos (Araucaria dombeyi Rich. o Araucaria chilensis Mirb.) fueron colectados en la cordillera de Nahuelbuta, ese debiera ser entonces el nombre de su especie.

martes, febrero 10, 2009

ORQUIDEA MUTANTE DE LA SECCION HOMOPETALA

Encontré esta orquidea mutante a fines de diciembre de 2008, en el camino Pucón - Curarrehue, desde la rotondita que divide el camino a caburga y curarrehue en los primeros 6 o 7 km de la recta, hasta antes de la curva causada por el río trancura. Va foto google del lugar exacto, vi como 25 matas, es una planta de la sección homopetala como la Chloraea nudilabia con peloría en el perigonio, es decir el labelo es mas o menos igual a pétalos y sépalos, pero esta es blanca, el labelo es anchamente linear pero puede tener apéndices como ser completamente desprovista de apéndices, lo otro notable es un tremendo rostelo (organo que separa el estigna de los polinios para evitar la autofecundación) , quizás el mas grande que he visto en orquis chilenas y bracteas florales muy largas. Algunos colegas botánicos que se las mostré me dicen que es mutación de C. virescens con la que coexiste, pero son muchas matas, yo no estoy seguro, fotos;

1. detalle de la flor

2. Detalle de la inflorescencia, nótese el largo de las bracteas

3. Detalle del rostelo

4. Detalle de la flor;

5. Ubicación, en rojo: