domingo, agosto 28, 2005

ESCASEZ DE ESTUDIOS DE FLORA AMENAZADA

Los estudios de flora amenazada, son extraordinariamente escasos. El libro Bibliografía Botánica Taxonómica de Chile de Clodomiro Marticorena (1992) y su suplemento de 1996, contienen en total unas 9.600 citas bibliográficas sobre flora chilena nativa y adventicia, sin embargo los trabajos específicos sobre flora amenazada suman apenas nueve. Los estudios corológicos no pueden considerarse en propiedad información sobre el grado de escasez. El mayor esfuerzo en este sentido fue el Libro Rojo de la Flora Chilena, pero en la literatura especializada como revistas botánicas, revistas de escuelas forestales, simposios y congresos botánicos, incluso en la bibliografía sobre biodiversidad Chilena las referencias al grado de escasez o abundancia son esporádicas, aleatorias, insuficientes. Hay interesantes trabajos sobre catálogos y estadística sobre la flora vascular de Chile con abundante información sobre endemismos, pero no tienen información sobre el grado de escasez o amenaza. Se entiende, no obstante, que el concepto de escasez requiere una definición para la flora, asociada al territorio o incluso al ordenamiento territorial además de la propiamente taxonómica, que permita usarla como herramienta en la determinación de la condición de amenaza territorial o taxonómica, según sea el caso. Una clasificación en estos términos puede arrojar sorpresas mayúsculas y no sería una idea peregrina aseverar que territorialmente lo abundante son las especies escasas y lo escaso son las que actualmente se conocen como fuera de peligro, característica evolutiva que habrían logrado pocas especies en la lucha por la supervivencia.

La clasificación de las plantas desde el punto de vista de su grado de escasez o amenaza, usando el método científico como herramienta de clasificación es relativamente nueva, aparece como concepto de trabajo y estudio propiamente tal, a partir de la implantación del concepto de biodiversidad como uno de los temas principales del cambio global.

En la V Región no existen trabajos de este tipo, salvo el Libro Rojo de la Flora Terrestre Chilena, editado por CONAF en 1989, que corresponde a una reedición actualizada, de la Actas de Simposio “Flora Nativa Arbórea y Arbustiva de Chile Amenazada de Extinción”, realizadas por CONAF entre el 27 y 30 de agosto de 1985 en Santiago de Chile.

Este evento reunió a destacados botánicos, investigadores y estudiosos de la flora provenientes de Universidades de todo el país. Concurrieron además los funcionarios de CONAF con mayor experiencia y conocimiento del tema, así como representantes de instituciones públicas (CONICYT, Contraloría General de la República, DIPROREN) y privadas (CODEFF).

En este Simposio se clasificó la flora terrestre de Chile de acuerdo al conocimiento experto de los participantes en las categorías de la IUCN a la fecha del evento.

Los listados oficiales del simposio están constituidos por 11 especies en peligro de extinción, 26 vulnerables y 32 raras, el Libro Rojo que constituye la publicación de los resultados del Simposio, incluye anexos para Cactáceas, Bromeliáceas, Pteridófitas y Geófitas además de listados regionales de categorías de conservación, siendo el documento más completo elaborado a la fecha referente a la flora amenazada de Chile.

Incluidos los anexos, es posible identificar mas de 50 especies amenazadas en cualquier Región central del país.

No obstante, el libro presenta omisiones importantes como no incluir la flora de las islas oceánicas, cuya flora es la mas amenazada de Chile y probablemente del mundo en algunos conspicuos grupos e plantas. Tampoco tiene anexos para Orquídeas nativas, Briófitos, Líquenes, Hongos, ni Algas.

Existen otros trabajos sobre la flora regional pero en todos los casos son estudios de áreas determinadas o cuencas, que han significado importantes aportes y que servirán como material de referencia para este estudio, pero no son estudios regionales. Los trabajos pertenecientes a la V Región indicados en la Bibliografía Botánica Taxonómica de Chile de Clodomiro Marticorena (1992) y en el Volumen 53 Nº 1, 1996 de la revista Gayana Botánica sin incluir las publicaciones referentes al Archipiélago Juan Fernández, Isla de Pascua e Islas Desventuradas son: Hoffmann, A. E. 1980; Jaffuel y Pirion 1921; Johow 1948; Kunkel 1959; Kurtz 1886; Looser 1929, 1944, 1950; Malme 1932; Mooney y Schlegel (1967); Parra y Escudero 1994; Parra y Pichuantes 1981; Pérez y Villagran 1985; Philippi, R. A. 1861, 1862, 1870, 1883-84, 1884; Pissis 1854, 1857, 1858; Pomar 1877; Porter, C. 1897; Porter y Edwards 1897; Rundel y Weisser 1975; Saiz, Dominguez y Palma 1980; Sanzin 1919; Schmithüsen 1954; Villaseñor y Serey 1983; Villaseñor y Saiz 1993(a), 1993(b).

A estos trabajos habría que agregar los listados de flora las unidades del SNASPE Regional que se encuentra en los Planes de Manejo respectivos. Las especies están clasificadas por familia e incluyen categoría de conservación según el Libro Rojo.

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