domingo, septiembre 04, 2005

HALLAZGO DE LA ORQUÍDEA Chloraea incisa EN LA RESERVA NACIONAL LAGO PEÑUELAS (VALPARAISO, CHILE)


Chloraea incisa es una orquídea descrita originalmente por Eduard Friedrich Poeppig en 1833[1], sobre la base de material colectado en diciembre de 1828 o enero de 1929 en las cercanías del Volcán Antuco.

Poeppig permaneció en Chile entre 1827 y 1829, llegando a Valparaíso vía estrecho de Magallanes el 15 de marzo de 1827. Hasta enero de 1828 colectó en la V Región (costa e interior). Entre febrero de 1828 y abril de 1829 desarrolló su actividad en Concepción, Pico del Pilque y Volcán Antuco, donde encontró la especie. La primera recolección de C. incisa en la V Región fue realizada por Fritz Kraenzlin, por lo menos antes de 1904, al citar la especie para Quintero en su libro Orchidacearum Genera et Species. Luego Reiche (1910) amplió la información tras indicar que se distribuye en forma desigual desde Valparaíso hasta Valdivia, en la zona litoral y cordilleras bajas, también en Nahuelbuta, dando cuenta asimismo que florece en diciembre y enero.

65 años después, en 1969, la investigadora Argentina Maevia Correa sinonimizó la especie con Chloraea virescens (Willd.) Lindl., en la revisión sudamericana del género, sosteniendo: “He dudado antes de sinonimizar esta especie, pues tanto el ejemplar típico como 2-3 ejemplares coincidían en tener los pétalos cubiertos de verrugas carnosas y el borde ligeramente crenulado y carnoso y la inflorescencia más laxa, pero luego he encontrado que es muy difícil separarlas del resto del abundante material, ya que se encuentran todos los tamaños intermedios y la densidad de las verrugas varía bastante, lo mismo que el engrosamiento del ápice de los sépalos laterales”.

En 1995, el botánico Holandés Gosewijn Van Nieuwenhuizen recorrió Chile, realizando la mayor prospección de orquídeas nativas desde los tiempos de Reiche. En su viaje descubrió en las cercanías de Los Ángeles una especie similar a C. virescens que coexiste con ella, pero imposible de clasificar con las descripciones de la revisión de Maevia Correa. Intrigado, busca en las revisiones originales de Kraenzlin (en alemán y latín) y Reiche, descubriendo que se trata de Chloraea incisa. Las diferencias entre ambas especies son notables, y aunque ambas tienen los sépalos laterales colgantes y el borde del labelo laciniado, C. incisa es una planta de tallo robusto, sépalo dorsal angostamente lanceolado con la mitad apical recurvada longitudinalmente, labelo claramente trilobulado e inflorescencia paucifolia de flores grandes distanciadas y el labelo fuertemente laciniado.

Gosewijn preparó una monografía de las orquídeas chilenas aún no publicada, cuyo borrador permanece en el Museo Nacional de Historia Natural, dejando constancia del hallazgo.
En el año 2000, el experto en orquídeas Jaime Espejo encontró la especie al interior de Los Ángeles camino a Antuco y logró identificarla en el borrador de Gosewijn, enseñándosela a los especialistas Patricio Novoa (Jardín Botánico Nacional) y Mauricio Cisternas (U. Católica de Valparaíso).

Prospecciones de orquídeas efectuadas en Valparaíso por dichos expertos durante los años 2000 a 2002 no dieron con la especie, asumiendo su extinción en la región a causa de profundas alteraciones del medio registradas desde principios del siglo XVII a la fecha.
En noviembre de 2002, un equipo formado por el guardaparque Cristián Riquelme y Patricio Novoa iniciaron intensivas prospecciones de geófitas y flora en general en la Reserva Nacional Lago Peñuelas, de la V Región, cuyo resultado a la fecha alcanza a 15 taxones de orquídeas (Chloraea: 9, Gavilea: 2, Brachistele: 1 y tres híbridos naturales) y una treintena de plantas vasculares no indicadas en los listados florísticos de la Reserva.

Es así como la tarde del 9 de diciembre de 2003, el guardaparque Riquelme encuentra una población de 33 individuos de una orquídea en la antesis floral, desconocida a la fecha, en el sector Bajo Los Lirios de dicha Reserva, que más tarde fue identificada por Novoa y Cisternas como Chloraea incisa. La población del lago Peñuelas posee las características puras de la especie, pues no coexiste en la floración con otra orquídea del área. Las poblaciones de la VIII son simpátricas con 6 o 7 especies.

No se conocen antecedentes de polinización, aunque se observó un ejemplar de moscardón chileno (Bombus dahlbomi) en una flor y con polinios atachados al dorso. Florece en diciembre, permaneciendo las flores hasta fines de enero.

En Chile se distribuye desigualmente desde la provincia de Valparaíso hasta Valdivia, en la zona del litoral y en las cordilleras bajas, especialmente en Nahuelbuta.

En la Reserva Nacional Lago Peñuelas crece en el Bajo Los Lirios en terrenos planos, expuesto al sol, disectados por zanjones y quebradillas. Forma una población aislada de 33 individuos. Se asocia estrechamente a Eryngium paniculatum y secundariamente con Puya chilensis (Chagual), Satureja gilliesii (Oreganillo), Acacia caven (Espino), Maytenus boaria (Maitén) y Gavilea leucantha.
Chloraea incisa permaneció 99 años sin ser encontrada en Valparaíso, su hallazgo permite abrigar la esperanza de que futuras prospecciones permitan descubrir otros dos taxones de orquídeas supuestamente extintas en la región: C. virescens y C. longipetala.


Descripción


Tallo robusto de 40 a 97 cm. de altura, con las hojas secas en la antesis floral. Espiga de 6-9 flores grandes perfumadas, distanciadas. Brácteas membranosas con la punta delgada, del largo de los ovarios. Sépalo dorsal angostamente lanceolado agudo y recurvado longitudinalmente en la mitad apical. Los laterales son de color verde lineares, colgantes, ligeramente contorneados, ensiformes con engrosamiento verde negruzco espatulado que abarca el tercio inferior del sépalo con apéndices cilíndricos muy cortos hacia el ápice y los bordes: de 2,5-3,5 cm. Pétalos oblongos, obtusos de 2-3 cm., papilosos y verrugosos sobre los nervios. Labelo anchamente oblongo, trilobulado con los lóbulos redondos y el intermedio notoriamente recortado-dentado (laciniado); el disco, recorrido por 5-7 laminillas que hacia delante se deshacen en hoces y papilas cilíndricas, de 2-3 cm. El ginostemio tiene la mitad tan larga como el sépalo dorsal; los pétalos y el labelo son blanco con verde.

[1] Fragm. Syn. Plant. Phan. 1833 pj. 17; Poepp. Et Endl. Nov. Gen et spec. I pj3, tab. 54; Gay V pj. 447; Krzl. L. pj. 128 tab. XIV F.

Artículo publicado en la revista Chile Forestal, junio 2004.

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